Antonio Bisquert Pérez
Antonio Bisquert Pérez (Valencia, 29 de junio de 1906-Madrid, 8 de junio de 1990) fue un pintor y restaurador español. Participó en la Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico durante la Guerra Civil Española. BiografíaAntonio Bisquert Pérez nació en Valencia en 1906, manifestando su vocación artística desde la infancia.[1] En 1925 Bisquert ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, donde obtuvo todos los primeros premios en dibujo y pintura,[1] y fue discípulo de Mariano Benlliure.[2] En la escuela de bellas artes forjó amistad con varios artistas españoles de vanguardia, incluyendo José Renau.[1] Tras sus estudios Bisquert obtuvo un puesto de restaurador en el Museo Naval de Madrid, trabajando junto a Julio García Condoy. En 1930 fue nombrado profesor de la "Escuela de Artes y Oficios" de Madrid.[1] En 1934 le fue otorgada la beca "Conde de Cartagena" de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que le permitió pasar varios años en Francia, Bélgica, Holanda y Alemania, y establecer contacto con artistas internacionales de vanguardia. Durante la Guerra Civil Española de 1936-39 formó parte de la Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico, siendo nombrado asesor técnico de la misma.[3] Allí trabajó en la compilación, protección y restauración de los cuadros del tesoro artístico español, y su traslado a Valencia para evitar su deterioro por los bombardeos que afectaban a Madrid. En este periodo fue también nombrado conservador-restaurador del Ministerio de Bellas Artes. Durante la guerra Bisquert trabajó asimismo para la Alianza de Intelectuales Antifascistas, y realizó numerosos carteles en defensa de la República. El cartel titulado "¡Por el orden republicano! : respetad la propiedad de los pequeños comerciantes e industriales" recibió un premio en un certamen nacional.[1][4] Después de la guerra la Comisión de Depuraciones le prohibió retornar a su puesto de conservador-restaurador en Madrid. Bisquert estableció su estudio como restaurador independiente y recibió importantes encargos del patrimonio nacional, como la restauración de las pinturas murales de la Sala de Batallas, o de los techos de la Casita del Príncipe, ambos en El Escorial.[2] Como pintor Bisquert atravesó varios periodos, desde un temprano luminismo sorollesco, pasando por el abstracto, con creaciones originales en la técnica del Collage, y vuelta al realismo en su última época.[2] Murió en Madrid en 1990. Una exposición antológica de las obras de Bisquert fue organizada póstumamente en Madrid en 1992, junto con otras obras de su contemporáneo Luis Brihuega.[2][5] Referencias
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