Las elecciones habían sido adelantadas cuatro semanas por el presidente saliente José María Aznar, ya que debían haberse celebrado el 11 de abril. Esto se hizo con el objetivo de que la campaña electoral no se solapase con la Semana Santa (de forma similar a lo sucedido en el año 2000).
Candidatos
Los principales aspirantes a la presidencia del Gobierno :
El presidente del Gobierno, José María Aznar, había anunciado en su debate de investidura del año 2000 que no se presentaría como candidato para un tercer mandato. El 1 de septiembre de 2003, Aznar eligió a Mariano Rajoy como su sucesor al frente del partido, descartando a Rodrigo Rato y Jaime Mayor Oreja, sus otras dos opciones.[3] Al día siguiente, la decisión de Aznar fue ratificada por la Junta Directiva Nacional del PP.[4] Al igual que en las anteriores elecciones, el programa del Partido Popular era de continuidad: se mantendrían las mismas políticas y los mismos protagonistas, exceptuando a Aznar. La campaña electoral incidía en el empleo creado durante los gobiernos de Aznar, así como las rebajas de impuestos y las ayudas a los emprendedores. En su primer intento de llegar a La Moncloa, Rajoy se comprometió a situar a España entre los países más prósperos de Europa.[5]
El Partido Popular esperaba seguir en el poder cuatro años más, a la vista de los buenos resultados económicos —el desempleo se redujo hasta el 11,5%— y de convergencia con Europa, así como el avance de las relaciones internacionales de España. Rajoy, en aquella época, también destacó la inexistencia de casos de corrupción en el Gobierno durante los mandatos del Partido Popular, pero años más tarde se demostró lo contrario.
Partido Socialista Obrero Español
El PSOE, que había sufrido un mal resultado en las anteriores elecciones, eligió en su congreso de 2000 al diputado José Luis Rodríguez Zapatero, que se impuso por un estrecho margen al presidente de Castilla-La Mancha, José Bono. El partido aspiraba a volver al gobierno con un candidato hasta entonces desconocido, con un perfil joven y renovador, abriendo una nueva etapa y pasando página de la época de Felipe González. Los ejes de campaña de Zapatero fueron una política internacional diferente a la de Aznar, aumentar la calidad del empleo y aprovechar el crecimiento económico para mejorar los servicios públicos, como la educación, la sanidad, la justicia y las pensiones. Sus principales promesas fueron dos: retirar inmediatamente las tropas españolas de la guerra de Irak y subir el salario mínimo a 600 euros (100.000 pesetas) mensuales.[6]
El PSOE esperaba que el hartazgo de la población con Aznar sirviera para forzar el cambio político en España. El periodo 2000-2004 estuvo lleno de episodios que desgastaron al Gobierno de Aznar: redondeo de los precios por la entrada del euro, la fuerte subida de los precios de la vivienda, el "decretazo" (que llevó a una huelga general), el desastre del Prestige, la reforma educativa (LOCE), la participación de España en la guerra de Irak, el accidente del Yak-42... fueron algunos de los percances que socavaron la popularidad del Gobierno del PP en sus últimos años. Muchos de ellos provocaron manifestaciones masivas. Los socialistas ganaron por cuatro décimas las elecciones municipales de 2003, celebradas el 25 de mayo.[7]
Sondeos
Durante gran parte de la Legislatura 2000-2004, los sondeos dieron la victoria al Partido Popular (exceptuando entre finales de 2002 y mediados de 2003, cuando el PSOE se impuso al PP en las encuestas).
Campaña
Una semana antes de los atentados del 11-M los sondeos daban al PP una ligera ventaja en las elecciones, aunque se daba por poco probable que repitiera su mayoría absoluta de 2000, en donde consiguió 183 escaños.
A lo largo de la campaña electoral, el PSOE había ido recortando distancia con el PP, según los sondeos que se fueron realizando. Aun así los sondeos daban una mayoría para el PP sin llegar a la mayoría absoluta del año 2000 pero con una mayoría de entre 15 y 20 escaños. Una semana antes de las elecciones, debido a la ley electoral que lo prohíbe, se dejaron de publicar sondeos electorales; en ese momento, con un elevado porcentaje de encuestados que se declaraban "indecisos" (en torno al 40%), algunos hablaban de un empate técnico.
La campaña estuvo muy marcada por el pacto de gobierno tripartito en Cataluña, y por la reunión entre Josep-Lluís Carod-Rovira y dirigentes de ETA en Perpiñán a principios de 2004.
José Luis Rodríguez Zapatero prometió no formar gobierno a menos que su partido fuese el más votado. Mariano Rajoy pidió una mayoría cómoda, para no tener que depender de pactos.
Resultado 2000
IPSOS-ECO
SIGMA-DOS
Instituto Opina
Demoscopia
Resultado 2004
Partido Popular
183
150-154
153-161
161-166
169
148
Partido Socialista Obrero Español
125
154-158
152-159
140-145
141
164
Convergència i Unió
15
10-12
10-11
10-11
11
10
Esquerra Republicana de Cataluña
1
7-8
6
7-8
6
8
Partido Nacionalista Vasco
7
6-7
7
7-8
7
7
Izquierda Unida
8
9-11
6-7
11-12
9
5
Coalición Canaria
4
3-4
3
3-4
3
3
Bloque Nacionalista Galego
3
2
3
3
2
2
Chunta Aragonesista
1
1
1
-
1
1
Eusko Alkartasuna
1
0-1
1
-
0-1
1
Ipsos-Eco Consulting (TVE), Sigma Dos (Antena 3), * Instituto Opina(SER) (7 de marzo de 2004) [1], Demoscopia (Telecinco)
El 11 de marzo, tres días antes de las elecciones, tuvo lugar el mayor atentado terrorista de la historia de España. Como consecuencia, los partidos políticos suspendieron sus actos electorales.
La sombra de los atentados estuvo presente y quizás fue un factor relevante para que cada partido obtuviese los votos de los anteriormente indecisos o abstencionistas. Algunos expertos en esta área concluyen que sin los atentados del 11-M el PP habría ganado las elecciones con la mayoría que le daban las encuestas una semana antes de los comicios. En las sedes del PP, la noche previa a la apertura de los colegios electorales, se concentraron miles de personas para mostrar su descontento con la política informativa del Ministerio del Interior sobre la autoría de los atentados, en el que el ministerio apuntaba como principal sospechosa a ETA, a pesar de que había otra línea de investigación abierta que cobraba más fuerza apuntando al terrorismo islámico y que toda la prensa internacional daba como más probable.[8] Esta controversia sobre la autoría de los atentados dio lugar a las Teorías de la Conspiración del 11M.
La tarde del día 13, jornada de reflexión, debido al desarrollo de manifestaciones no autorizadas que desde el Gobierno se calificaron como tendentes a alterar el resultado electoral, el Gobierno estudió solicitar la celebración de una sesión extraordinaria y urgente del Congreso de los Diputados que, en su caso, autorizase al Gobierno a la declaración del estado de excepción, lo que hubiese supuesto el inmediato aplazamiento de las elecciones. Finalmente, ya avanzada la madrugada del día 13 al domingo 14 (día de las elecciones), el presidente José María Aznar descartó esa posibilidad, debido a la dificultad de que el Congreso de los Diputados concluyese el debate pertinente antes del inicio de las votaciones a las 09:00 horas, y para evitar el agravamiento de los disturbios del día anterior.[cita requerida]
Lemas electorales
Partido Popular : Juntos vamos a más. Prácticamente el mismo lema de campaña que el que utilizó en las elecciones generales de 2000 (Vamos a más). Es el partido que más invirtió oficialmente en la campaña, con 11,42 millones de euros.
Partido Socialista Obrero Español : Merecemos una España mejor y ZP, Zapatero Presidente. El lema de ZP se dirigía sobre todo a los jóvenes, y acabó cuajando de tal forma que muchos medios informativos apodan a Zapatero como ZP. Su presupuesto para la campaña fue de 10,5 millones de euros.
Izquierda Unida : Con tu voto, es posible. Palabra. Apostó por el voto joven. Gastó unos 5,7 millones de euros para la campaña.
Convergència i Unió : Josep Antoni Duran i Lleida. Duran por Cataluña. Sentido común. (Josep Antoni Duran i Lleida. Duran per Catalunya. Sentit comú.)
Los sondeos a pie de urna realizados el día de las elecciones, que encuestaban a los votantes que ya habían depositado su voto, ya arrojaban diferencias significativas con los publicados una semana antes por las respectivas fuentes. La mayoría de estos sondeos daban como vencedor al Partido Socialista por una ligera ventaja.
El recuento dio la victoria al PSOE, que obtuvo el 42,63% de los votos, superando claramente al Partido Popular, que recibió el 37,64%. El PSOE se convertía así en el partido mayoritario en el Congreso, aunque a 12 escaños de distancia de la mayoría absoluta. El PP fue el partido mayoritario en el Senado, pero perdió su anterior mayoría absoluta. Izquierda Unida fue la tercera fuerza más votada, aunque con menor número de escaños que Convergència i Unió, Partido Nacionalista Vasco y Esquerra Republicana de Catalunya, que experimentó el ascenso que le pronosticaban los sondeos. En las elecciones autonómicas andaluzas celebradas ese mismo día, el PSOE mantenía la mayoría absoluta por quinta vez consecutiva, con el 50,24 por ciento de los votos[9]
Cientos de militantes y simpatizantes socialistas celebraban la victoria de su partido en la calle Ferraz de Madrid. Zapatero honró la memoria de los fallecidos en los atentados y, ante una audiencia en la que destacaba la presencia de jóvenes, se comprometió con estos pronunciando las palabras "No os fallaré". Mariano Rajoy felicitó a Zapatero por su victoria, y afirmó que el Partido Popular se despedía del poder "con la tranquilidad del trabajo bien hecho", y "con las cuentas claras".
El Partido Popular perdió 25 senadores, aunque consiguió una mayoría relativa en el Senado, al borde de la mayoría absoluta. Por su parte, el Partido Socialista Obrero Español aumentó su representación en 28 senadores. Los resultados totales fueron estos:
El 16 de abril de 2004, el candidato del PSOE José Luis Rodríguez Zapatero fue investido Presidente del Gobierno en la primera votación, con 183 votos. Seis fuerzas parlamentarias dieron su apoyo al candidato socialista, el mayor registro hasta la fecha. También ha sido esta la única votación de investidura en la que sólo un partido, en este caso el PP, votó en contra del candidato electo.[10]
16 de abril de 2004 Mayoría requerida: Absoluta (176/350)
Sí
164
5
8
3
2
1
183/350
No
148
148/350
Abs.
10
7
1
1
19/350
Notas
↑El presidente del Gobierno es elegido por el Congreso de los Diputados, de acuerdo a lo establecido en la Constitución:
Artículo 99.
Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los Grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.
El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.
Si el Congreso de los Diputados, por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros, otorgare su confianza a dicho candidato, el Rey le nombrará Presidente. De no alcanzarse dicha mayoría, se someterá la misma propuesta a nueva votación cuarenta y ocho horas después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si obtuviere la mayoría simple.
Si efectuadas las citadas votaciones no se otorgase la confianza para la investidura, se tramitarán sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores.
Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso.
Artículo 100.
Los demás miembros del Gobierno serán nombrados y separados por el Rey, a propuesta de su Presidente.
↑Cabrera, Mercedes (2020). «3». 11 marzo 2004. El día del mayor atentado de la historia de España. Taurus. p. 78. ISBN978-84-306-2277-1. Consultado el 18 de diciembre de 2020.
↑Las bombas del 11 M. Relato de los hechos en primera persona, pag. 50 y 344. ISBN978-1-493797-31-8. «3.1. Una política de comunicación anormal
Con independencia del interés lógico del Gobierno por ofrecer a los ciudadanos información puntual dada la cercanía de las elecciones, en mi opinión los partidos políticos quisieron conocer, interpretar y comunicar los datos que se generaban con demasiada rapidez.»