Su seudónimo «lo cogió de su visión del río Maule, en Constitución, ciudad donde pasó algunas vacaciones cuando pequeño; posteriormente supo de la asociación con el barquero de la Divina Comedia.[3]
Comenzó a publicar siendo estudiante, y en 1955 entró como secretario de redacción en La Gaceta de Chile, que dirigía Pablo Neruda.[4]
En 1962 viajó a China invitado por el pintor José Venturelli, lo que se vio reflejado en su poesía. De aquellos tiempos, Barquero recuerda:
Entre el ’50 y el ’62 practiqué una bohemia intensa, que terminó con mi viaje a China. A mi regreso me fui a Lo Gallardo, en la costa, lo que molestó a Teillier: a él le gustaba la presencia y yo, en cambio, fui un hombre de la ausencia. De vez en cuando mi madre me enviaba una encomienda enorme, de un chancho entero a la chilena, que iba a buscar a San Bernardo, y lo comíamos con los amigos. Samuel Donoso terminaba hartándose con el convite y casi siempre lloraba de felicidad.
Su largo exilio comenzó entonces en México y Cuba; posteriormente se radicó en Francia, donde trabajó desde 1975 hasta 1990. Allí continuó su labor creativa y escribió A deshora entre 1979 y 1985, que fue publicado en Chile en 1992, al igual que Mujeres de oscuro y El viejo y el niño.[6]
Decepcionado de Chile —«noto que mi mundo desapareció», dijo.[5]— y amarrado ya por la costumbre del exilio, Barquero regresó a Francia al poco tiempo de intentar radicarse en Chile. Sin embargo, antes de su partida publicó La mesa de la tierra, libro con el que obtuvo el Premio Municipal de Literatura de Santiago 1999. Vivió alternativamente entre Chile y Francia, donde permanecen dos hijos (una tercera vive en Estados Unidos).[6][1][7] Regresó definitivamente a su país en 2014.[7][8]
Su poesía, canta al campo y al hogar, contempla las cosas sencillas y las maravillas del universo, se acerca a los niños y a los desposeídos, alcanzando sentido social.[10]
«Efraín Barquero es poeta que teje sus trabajos a partir de la visión de las cosas simples del acontecer cotidiano, por ejemplo, el pan, la miel, la agricultura, como asimismo, existe un fuerte compromiso con la mujer, en este caso 'la compañera', a quien ha dedicado tres libros (La compañera, La compañera poema de amor y La compañera y otros poemas)».[3]
«Considerado en sus inicios como el natural continuador de la línea de desarrollo poético abierta por Pablo Neruda, su primer libro, La piedra del pueblo (1954), fue incluso prologado por el Premio Nobel, además de ser calurosamente recibido por la crítica por su temática y por el surgimiento de una voz definida y bien calibrada dentro del panorama literario».
Efraín Barquero: autoexilio televisivo Video-montaje en homenaje al poeta chileno Efraín Barquero. Realizado por el poeta negro Eduardo Leyton-Pérez en los estudios de Montmartre Filmedia Design, Curicó, Chile octubre de 2008
Poeta de la tierra. Entrevista en el semanario de artes, ciencias y humanidades las nueve musas